El taller Medrando Xuntas, impulsado desde el servicio de Atención a Mujeres Víctimas de Violencia, Trata y Explotación, celebró ayer una nueva sesión centrada en la sensibilización y prevención de la violencia de género. A través de un testimonio real en primera persona y la proyección de un cortometraje, las participantes profundizaron en la complejidad de una realidad que, en muchas ocasiones, permanece oculta tras conductas normalizadas o difíciles de identificar.
Durante la jornada se abordó cómo el maltrato no siempre se manifiesta de forma evidente. Las asistentes reflexionaron sobre la convivencia entre momentos de aparente afecto y dinámicas de manipulación emocional, un círculo que dificulta reconocer y romper las situaciones de violencia. Además, el taller permitió analizar las distintas formas en las que se expresa la violencia de género y aprender a identificar las masculinidades dañinas que perpetúan estas conductas.
Con iniciativas como Medrando Xuntas, el servicio reafirma su compromiso con el acompañamiento y empoderamiento de las mujeres, fomentando la conciencia social y el crecimiento colectivo.
“Seguimos creciendo juntas”.











